Crónicas londinenses

26 de Julio de 2010

 

Reseña acerca de la conferencia "Normas democráticas y legales en la era del terrorismo" en Londres, en la que participaron compañeros de Avodá.

Por Sergio Borisonik (Vicepresidente), Rodrigo Luchinsky (afiliado) y Débora Kott (abogada de DAIA)
 
Entre los días 30 de junio y 2 de julio asistimos en Londres a un encuentro de la IAJLJ y la UKAJLJ (la International Association of Jewish Lawyers and Jurists y la asociación británica homóloga) denominado “Normas democráticas y legales en la era del terrorismo”. Participaron en representación de Argentina cuatro abogados y el magistrado Marcos Grabivker, que además es Vicepresidente de la IAJLJ. El presidente Alex Hertman destacó la participación de la DAIA, entidad que visitó en las oportunidades en las que viajó a la Ciudad de Buenos Aires. Además de la diversidad nacional de los asistentes, participaron expositores del mundo académico, diplomático y político.
 
El contexto en el cual se desenvolvió el encuentro, con Europa debatiéndose su destino y en medio de una crisis económica de la que sólo quedan controlar los daños, sumó una serie de vivencias que vale la pena testimoniar.
 
La IAJLJ fue fundada en 1969 a instancias, entre otros, de los ministros de las cortes supremas de Israel Haim Cohn, Arthur Goldberg de los EE.UU. y el premio Nobel francés René Cassin. Su membresía está compuesta por abogados, magistrados y académicos de 50 países. Está compuesta también por las asociaciones nacionales entre las cuales se encuentra la AAJRA de Argentina.
 
La apertura del encuentro estuvo a cargo del británico Denis MacShane, un ex parlamentario laborista durante dieciséis años. MacShane es autor, entre otros de Globalising Hatred: The New Antisemitism, publicado en 2009. Actualmente dirige el European Institute for the Study of Contemporary Antisemitism, un think-tank de origen inglés. Lo acompañaron las mayores autoridades de ambas instituciones anfitrionas.
 
Durante los días siguientes se trataron temas de profunda delicadeza, criticidad y actualidad. Para los juristas especialistas en derecho internacional el tema más significativo es la denominada “jurisdicción internacional”, que permite a cualquier país llevar a juicio a otra autoridad extranjera sin que exista un punto de contacto que justifique el desplazamiento de la competencia natural del lugar de ejecución del hecho, sus consecuencias, o la nacionalidad de las víctimas.
 
Además de la perspectiva israelí sobre la materia, expuesta por los embajadores israelíes Ron Grosor y Daniel Shek (destinados al Reino Unido y a Francia y Mónaco, respectivamente), fue ilustrativa la exposición del profesor Gerald Steinberg de Bar-Ilan University y presidente de NGO Monitor, sobre el rol de las ONGs en impulsar acciones legales basadas en la jurisdicción internacional. Las cortes europeas están siendo continuamente requeridas por ONGs antiisraelíes en la búsqueda de declarar las acciones de oficiales de ese país en el marco del conflicto de medio oriente como delitos de lesa humanidad o crímenes de guerra. Acciones similares se vienen intentando en España, Bélgica, Suiza, Nueva Zelanda, Dinamarca, Holanda, Canada, Estados Unidos y otros países más, intentando hacer uso de reglas jurisdiccionales que les permitan someter a juicio a la dirigencia israelí. "Se somete a ese país a un “doble estándar” -repetían algunos asistentes y expositores- porque la misma hostilidad no se percibe en contra de otros países que también están atravesando situaciones de graves conflictos territoriales, muchos de ellos dictaduras abiertamente enemigas de la paz".
 
La cuestión de la jurisdicción internacional es muy delicada porque históricamente ha sido el canal necesario para permitir el enjuiciamiento de los responsables de grandes tragedias en la historia. Sin entrar en detalles, vale señalar que la materia se inauguró con los juicios de Nuremberg y continuó con otras tragedias humanitarias que tuvieron lugar durante el resto del siglo XX. Pero utilizado el instituto sin observar las imposiciones que fija el derecho internacional, se convierte en una herramienta extorsiva que permite hacer “forum shopping” para generar presión política sobre un régimen determinado. Fue también ilustrativo el relato de Michael Caplan, el abogado británico que actuó como defensor del dictador chileno Pinochet en los procesos judiciales que atravesó en Inglaterra.
 
Otro tema que generó profundas polémicas entre los asistentes y conferencistas fue el Informe Goldstone. Se debatió el rol del cuestionado Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la abierta violación a las reglas de objetividad que deben seguir los observadores en casos de esa magnitud. El profesor Avi Bell de la universidad Bar Ilan presentó un estudio demostrando, entre otras faltas, el prejuicio, la falta de referencias para las afirmaciones y el insignificante análisis que se lee en las cientos de páginas que componen el reporte final. Demostró las puntuales violaciones a las reglas de investigación de la Asamblea General. Por ejemplo, los testigos citados en el reporte fueron preseleccionados por Hamas. Nunca mencionó que esa organización es considerada por la ONU como una organización terrorista, ni que ejecutó actos de esa naturaleza y ni siquiera mencionó el derecho aplicable a los actos terroristas. Omitió también condenar el uso de escudos humanos para proteger instalaciones militares, tal como lo requieren los tratados internacionales sobre las reglas aplicables a los conflictos armados.
 
Un encuentro especial mereció el llamado “boicot académico” al que viene sometiendo desde hace algunos años una buena parte de la comunidad académica inglesa a las universidades y profesores israelíes. Expuso una meditada disertación  Dr. Anthony Julius, autor de una obra recientemente aparecida sobre el antisemitismo en Gran Bretaña titulada “Trials of the Diaspora” y doctor honoris causa por la Universidad de Haifa por su trabajo antiboicot. Justamente el Dr. Julius explicó las razones por las cuales entiende esta campaña para deslegitimizar a Israel como esencialmente antisemita.
 
La sección académica continuó con una discusión acerca del incidente de la flotilla de Gaza, en el cual dos académicos israelíes presentaron evidencia acerca del derecho aplicable considerando que se trató de un episodio ocurrido en altamar sobre el intento de ingreso a una zona considerada como bloqueada por los tratados internacionales que rigen la actividad marítima.
 
Al final del evento presentó un ensayo el Hon. Prof. Irwin Cotler, parlamentario canadiense y ex ministro de justicia y procurador general de ese país. Disertó sobre los desafíos que plantea el programa nuclear de Irán.
Sir Martin Gilbert, el famoso historiador británico fue el encargado de dar el discurso de cierre del evento. Autor de más de ochenta libros, varios de ellos sobre historia judía, es el renombrado biógrafo oficial de Winston Churchill.
 
Nuestra experiencia en Londres también incluyó algunas experiencias sobresalientes que sirven para ilustrar el ánimo que actualmente se vive en esa central capital europea sobre la situación en medio oriente, la propia vivencia de un continente en crisis, y sobre los cambios culturales que están teniendo lugar continuamente. En un hotel designado para el hospedaje de las delegaciones, coincidió nuestra estadía con una conferencia internacional Marxista al cual asistieron intelectuales y militantes de varios países del mundo.
 
En el temario, además de las discusiones acerca de la doctrina desplegada por el filósofo y revolucionario alemán, tenían especial lugar la oposición a las medidas de ajuste llevadas adelante por los gobiernos europeos como respuesta a la crisis. Seguidamente, el tema más preocupante era la situación en Israel y sus problemas fronterizos. El mismo vínculo lo hacía una organización de ultra izquierda llamada “The Socialist Worker”, repartiendo publicaciones alusivas en la puerta de la universidad en la cual transcurría la conferencia de la IAJLJ. Es obligada la triste referencia pasada de la preguerra cuando se hacía el ilógico vínculo entre la crisis económica y el “problema judío”.
 
Más grave aún fue una marcha a la que fuimos invitados por corresponsales periodísticos israelíes a presenciar un boicot contra un comercio de capitales de ese país en el centro de Londres. Nos llamó la atención la valentía de un dirigente inglés judío quien exhibiendo una bandera israelí intentaba convencer a los transeúntes de la injusticia de la protesta.
 
Finalmente, en esos mismos días también tuvo lugar la famosa “Gay Parade” de Londres, par de la marcha del Orgullo Gay de nuestra ciudad. En el medio de tanto colorido, personajes excéntricos y exhibiciones de todo tipo, esta movilización de protesta social también incluía un grupo de militantes gays judíos quienes marchaban orgullosos dejando bien clara la voz judía dentro de los movimientos de vanguardia y de reclamo por los derechos humanos. En momento de tantas preocupaciones y de renacimiento de los repetidos estereotipos que se niegan a morir, nos volvemos con el mensaje de que el único camino es la insistencia en la erradicación de todas las formas de discriminación y la celebración de la diversidad.