Netanyahu: La Primavera Árabe está retrasando a Medio Oriente

24 de Noviembre de 2011

 

El primer ministro israelí reiteró su estimación inicial de las protestas, según la cual la extensión de los levantamientos populares son una “ola islámica, anti-Occidente, anti-liberal, anti-Israel y anti-democracia”.


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, maldijo a los políticos israelíes y mundiales que apoyan las revoluciones de la Primavera Árabe y acusó al mundo árabe de “moverse hacia atrás, no hacia delante”.

Netanyahu llegó a la sesión de la Knesset (parlamento israelí) luego de un segundo encuentro con el gabinete diplomático de seguridad, durante el cual se les dio a los ministros revisiones anuales de la Inteligencia Militar, la Mossad, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Shin Bet.

El resumen, que se centró en los desarrollos de Egipto, Siria y otras naciones árabes, comenzó en un encuentro temprano ayer por la mañana. Casi un año después de que la Primavera Árabe comenzara, el discurso de Netanyahu, el más duro que dio en el parlamento desde que comenzó la ola de levantamientos en Túnez, proveyó un vistazo de las visiones del primer ministro sobre los movimientos populares masivos.

Su discurso mostró una falta de confianza en la habilidad de las naciones árabes de mantener un régimen democrático, el anhelo de volver a los días del presidente egipcio Hosni Mubarak, el temor del colapso de la casa real Hashemita en Jordania y a falta de voluntad de hacer concesiones de los palestinos.

“En febrero, cuando millones de egipcios salieron a las calles del Cairo, los comentadores y unos pocos israelíes miembros de la oposición dijeron que nos estamos enfrentando a una nueva era de liberalismo y progreso. Dijeron que estaba tratando de asustar al público y que estaba del lado incorrecto de la historia, y no veo a dónde están yendo las cosas”, dijo.

Pero el tiempo ha mostrado que está en lo correcto, destacó. Sus predicciones de la Primavera Árabe podrían convertirse en una “ola islámica, anti-Occidente, anti-liberal, anti-Israel y anti-democracia”, agregó.

Netanyahu también criticó a los líderes de Occidente, especialmente al presidente americano Barack Obama, quien empujó a Mubarak a dejar su poder. En el momento en el que esto estaba ocurriendo, el primer ministro dijo la administración americana y muchos líderes europeos no entienden la realidad. Ayer los llamó “ingenuos”.

“Me pregunto hoy quién aquí no entendió la realidad. Israel se está enfrentando a un período de inestabilidad e incertidumbre en la región. Este no es ciertamente momento para escuchar a aquellos que dicen que sigan su corazón”, destacó.

Netanyahu usó los levantamientos del mundo árabe para justificar la inacción de su gobierno en el proceso de paz con los palestinos. “Recuerdo que muchos de ustedes me pidieron que tome la oportunidad de hacer concesiones, de alcanzar un acuerdo. Pero no estableceré la política de Israel sobre ilusiones. Hay un gran levantamiento aquí, quien no lo ve tiene la cabeza hundida en arena”, destacó.

JC