Líderes judíos se reúnen en Buenos Aires para debatir sobre el futuro de la colectividad

24 de Noviembre de 2011

 

Más de 50 líderes y futuros líderes seleccionados de México, Argentina y otros 14 países participan en el Encuentro Iberoamericano de ROI en Buenos Aires.
El encuentro, que se inició ayer y se extenderá hasta el 27 de noviembre, apunta a explorar formas originales de modelar el futuro judío.

 La iniciativa surgió en coincidencia con el creciente papel económico y diplomático de América Latina en el mundo.
Entre los participantes hay activistas de justicia social, artistas, ambientalistas, gurús de los medios y de las tecnologías, educadores, defensores de Israel, expertos en diálogo intercultural y otros cuyos proyectos ya están causando impacto y reforzando a comunidades judías en todo Iberoamérica y otros lugares.
“Necesitamos una ‘Primavera Judía’ que transforme al mundo judío en un hogar más inclusivo y que reciba a todo aquel que quiera ser judío”, afirmó Lynn Schusterman quien en 2005 creó la Comunidad ROI como un proyecto conjunto con Taglit-Birthright Israel. 
“Estos jóvenes agentes de cambio son clave para garantizar la vitalidad de la vida judía de aquí a 3000 años”, agregó.
La Comunidad ROI es una red internacional de 600 emprendedores sociales e innovadores judíos en 40 países, que están creando formas novedosas de conectarse a la vida judía. Beto Maya, nativo de la Ciudad de México y Director de Encuentros y Reclutamiento de la Comunidad ROI es quien encabeza el evento.
“Este encuentro pone el foco de atención en los dinámicos emprendedores sociales judíos de Iberoamérica”, dijo Justin Korda, director ejecutivo de la Comunidad ROI, según informó la Embajada de Israel en la Argentina a través de un comunicado de prensa. 
Asimismo, Korda explicó que los participantes “están presentando formas amplias, abiertas y accesibles de expresar su judaísmo”. “Simultáneamente están alentando el diálogo con la sociedad en general para promover la participación y la diversidad y para frenar la discriminación”, agregó.
La Comunidad ROI tuvo un papel preponderante en la creación y el apoyo a iniciativas judías tan novedosas como El Toratron, Jewcology y Jewish Salons. ROI ofrece también un programa de microsubvenciones para ayudar a miembros de ROI a convertir ideas en proyectos significativos concretos.
“Cuando se trata del desarrollo de líderes jóvenes, tenemos que aprovechar la ventaja de la impresionante diversidad de la comunidad judía e incentivar a los jóvenes a utilizar sus fortalezas, su pasión y su compromiso para beneficiar al prójimo”, dijo Sandy Cardin, presidente de la Fundación Familiar Charles y Lynn Schusterman y uno de los ponentes magistrales en el evento. 
Cardin apuntó que “la Comunidad ROI está construida precisamente para reunir a jóvenes judíos con diversas combinaciones de destrezas para el liderazgo y permitirles conectarse entre sí y para crear juntos”.
En su ponencia magistral, el emprendedor serial Santiago Bilinkis, que fundó Officenet, una compañía de venta de artículos para oficinas en línea en cuanto se graduó de la universidad y la vendió después a Staples, compartirá su perspectiva peculiar sobre emprendimientos latinoamericanos.
Los participantes aprenderán a usar herramientas útiles, fortalecerán destrezas importantes y establecerán vínculos vitales que les ayudarán a promover sus proyectos. 
En el núcleo del programa hay talleres profesionales de comunicaciones, financiación y gestión de proyectos y aplicaciones tecnológicas, así como sesiones de capacitación personal entre pares y sesiones de colaboración para constituir proyectos.
Entre los 50 participantes que están generando ondas de cambios se encuentran:
Gabriel Buznick, de Argentina, reúne a jóvenes árabes y judíos para forjar vínculos humanos comiendo juntos. Los participantes son anfitriones de cenas en sus casas en forma rotativa. El ambiente informal les ayuda a desarrollar un lazo personal en primer lugar para luego pasar a los temas más duros.
Dina Buchbinder Auron, miembro de Ashoka, fundó “Deport-es para Compartir” para enseñar a niños en México temas universales como prevención de enfermedades, el medio ambiente y la igualdad entre los sexos mediante juegos y deportes. Desde su fundación en el año 2007, “Deport-es para Compartir” ha llegado a más de 28.500 niños. En 2010 la iniciativa de Buchbinder fue seleccionada por el Consejo de Ashoka como uno de los 25 principales proyectos de desarrollo social entre unas 47000 propuestas.
Uriel Aiskovich estableció recientemente la Fundación Altneuland en Argentina para promover el respeto por la diversidad cultural y la comprensión del judaísmo a través de las artes y la cultura. La Fundación apoya a Urban Rythms, un clip musical viral con la participación de la estrella israelí Idan Raichel y artistas locales. Aiscovich también participa en Babel Travels, un proyecto interactivo basado en el relato “Babel” del filósofo judío Yeshayahu Leibowitz. Es más conocido por haber fundado “Shagriria” en 2006. Este proyecto ya ha capacitado a más de 200 jóvenes en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México y Venezuela para desempeñarse como «embajadores» de Israel.
El emprendedor uruguayo Samuel Dresel es el creador y el Director Ejecutivo del “Proyecto Shoá”, una muestra educativa interactiva en una superficie de 700 m². El gobierno del Uruguay fue el anfitrión de la exhibición en 2008-9 en Montevideo y tuvo más de 50.000 visitantes. El proyecto, que se trasladó a San Pablo, Brasil y a Bogotá, Colombia, utiliza la educación sobre el Holocausto en América Latina como una herramienta para aumentar la tolerancia, el respecto por las diferencias y la coexistencia. Dresel ha convertido el proyecto en una franquicia cultural que puede repetirse en comunidades en toda la región.
Carolina Lifchitz trabaja para el “Proyecto Coexistência” de Hillel en Río de Janeiro, que ejecuta programas para adolescentes en las escuelas públicas y privadas, judías y no judías de esa ciudad brasileña en los que se afrontan temas tales como discriminación, prejuicio y responsabilidad social utilizando dinámicas grupales, juegos y diálogos. Además, en su marco organizan marchas y muestras de arte con pinturas del jerosolimitano «On the Seam», un museo de arte contemporáneo socio-político. Coexistência ya ha hecho partícipes a más de 2000 alumnos.
Maximiliano Grass, nativo de Santiago, asumió el pasado mes de abril la presidencia de la Federación de Estudiantes Judíos en Chile. Su principal objetivo es movilizar a estudiantes universitarios judíos para que defiendan la causa de Israel, sean punta de lanza en iniciativas de acciones sociales y organicen programas culturales. La organización, que cuenta con 1200 miembros, se concentra en combatir el activismo antiisraelí en los campus universitarios de la extensa población palestina que hay en Chile y en crear alianzas con el liderazgo joven de los partidos políticos del país. (Hay medio millón de palestinos en Chile, la concentración más grande de este origen en el mundo fuera de Cisjordania y Gaza).
Jonathan Sosky encabeza una sucursal piloto de Hillel para conectar entre los 100 estudiantes universitarios judíos del Paraguay, de los que un tercio no tiene afiliación alguna. Los 1200 judíos de aquel país están bastante dispersos. Para formar la comunidad, Sosky reúne a los judíos paraguayos en encuentros sociales y organiza viajes a Buenos Aires, Córdoba y Montevideo para que establezcan lazos con judíos en países vecinos.
Denise Dalva de Uruguay fundó “Mifgash” para dar un marco y un lugar de encuentro a solteras y solteros judíos de entre 28 y 40 años, con apoyo de la Kehilá Yavne. Desde sus comienzos en 2009 ya se han formalizado tres parejas. La primera contrajo enlace matrimonial en julio de 2011 y las otras tienen planes para hacerlo en los próximos meses.